Esta noche he vuelto a oler el perfume de la muerte, en la misma curva, donde siempre. Esta vez ha sido un coche rojo. He estado pocos minutos a su lado, hasta que ha llegado un vehículo con luces de colores y sirena. Al regresar a mi coche he notado cómo las piernas me temblaban. Somos tan perfectos y a la vez tan frágiles! Hay que vivir cada segundo como si fuera el último, porque realmente puede ser así. Y yo me pregunto si yo me muriera ahora, ¿he disfrutado de la vida como se merecía? ¿he ayudado a quien lo necesitaba? ¿sabrían mis seres queridos que los amo? ¿tendría toda mi vida en orden? ¿habría arriesgado en ir a por mi felicidad? ¿que he hecho yo por la humanidad?
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Una respuesta a

  1. Mar dijo:

    Gracias por tu visita y u comentario. Tu space me ha gustado muchisimo. Te visitaré con frecuencia.Un beso
    Mar

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